Palabras de bienvenida

¡Hola! Mi nombre es Paquita Garrido y vivo en un pueblo maravilloso del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, concretamente en Villanueva del Arzobispo (Jaén-España). Quiero compartir a través de este blog una serie de experiencias, inquietudes que he vivido a lo largo de mi vida. Son temas muy variados que iré publicando poco a poco. Espero que te gusten tanto como a mí.

Recibe un cordial saludo, Paquita

domingo, 12 de junio de 2011

Sobre las comodidades:

Si quieres  sentirte a gusto en todos sitios donde vayas, adáptate  a todo. Donde  haya más lujo y donde haya menos comodidades; lo importante es que esté todo limpio, no te amargues cuando salgas si no encuentras lo que has dejado en tu casa, que todo te parezca perfecto, no le des importancia por ejemplo si un televisor está averiado; que no te amargue ninguna tontería, tus viajes, si en  tus vacaciones llueve, si no hace el tiempo que esperabas, pasea bajo la lluvia, respira, anda, mójate un poco y piensa qué día más bonito. Pues todos los días nos tienen que parecer maravillosos; lo principal es vivirlos muchos años. 
Ten presente que hay que estar siempre de acuerdo con la naturaleza, hay que confiar en ella, pues siempre sabe lo que tiene que hacer y cómo comportarse. 
Si se avería tu coche no ten enfades, tienes que llevar siempre la certeza de que todo en esta vida tiene solución. Se pone manos en la obra, se soluciona el problema y tan contentos, seguimos nuestro camino silbando o cantando y dejando perplejo a la persona que llevamos al lado de ver el humor tan grande que tienes y al mismo tiempo le darás una lección de la vida tan positiva que llevas que ten en cuenta que hay que evitar que suba el colesterol, el ácido úrico, el azúcar y la tensión  y eso sólo se consigue tomándose la vida con un punto de vista positivo que es el verdadero para una vida más feliz y ánimo para  que sepas adaptarte a todo. Te sentirás más ligero. Mira qué historia más sencilla y noble: 
Un señor muy rico en cosas materiales lo era también espiritualmente, pues cuando iba a su finca comía en la misma mesa con sus caseros. Esta familia se asustaba cada vez que este señor, según ellos tan importante, se sentaba en su mesa y comía de lo que esta mujer había preparado como son unas buenas migas, acompañadas con un plato de aceitunas con aliño casero, cosas típicas de estas Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, en la provincia de Jaén junto al río Guadalquivir. Cuando terminaban de comer esta familia, obsequiaban a este señor con un manojo de espárragos, con un cesto de setas o bien madroños, según la época. Pues aquel señor que se llamaba D. José y era médico forense de profesión decía que soñaba con el día que tenía que ir a visitar a esta familia porque jamás vio en su vida tanta felicidad en unas personas que se conformaban con lo que tenían, aceptando con tanta humildad lo poco que poseían. Más tarde este señor decidió darles bastante parte de lo que allí se criaba, mejorándoles el nivel de vida.

¡Qué historia más bonita! Y lo mejor de todo es que es verdadera. ¡Qué bonito sería todo si se pusiera cada uno de los seres humanos que viven en este planeta de su parte. Nuestro anterior Papa, Juan Pablo II, se montó una vez en un, con perdón, asno de un hombre del campo y cuenta el libro que tuve la suerte que me regalaron para los reyes uno de mis hijos que fue una anécdota que nuestro querido Papa no olvidaría nunca.


Recibe un abrazo de tu amiga Paquita

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